Había dos hermanos tan perezosos que, si alguien más hubiera tenido que respirar, probablemente no lo habrían hecho. 😅
Una noche, ambos estaban acostados en la misma cama cuando, de repente, el menor sintió sed.
Dijo:
“¡Hermano, por favor! Dame un vaso de agua de la jarra que está frente a mí, tengo mucha sed.” 🥺
El hermano mayor gritó:
“¡Levántate y bebe tú! ¿Por qué me haces sufrir?” 😒
El menor dijo:
“¡Hermano…! ¡No puedo levantarme!” 😭
La discusión se prolongó durante un buen rato…
Finalmente, el hermano mayor dijo:
“¡Hagamos una apuesta! ¡El primero que hable se levanta y me da agua!”
Ambos se quedaron en silencio al instante. 🤐
Pasó la noche…🌃
Amaneció…🌅
Cuando llegaron los familiares, los encontraron tendidos, inmóviles.
Los sacudió… no se movieron.
Gritó… no respondieron.
Todos comprendieron…
“¡Oigan! ¡Los dos están muertos!” 😱
Empezaron a llorar…
Los aldeanos se reunieron…
El sudario estaba listo…
Llegó el bañista…
Primero, vertió agua fría sobre el hermano mayor…
Él permaneció en silencio. 😶
Luego, como si vertiera agua helada sobre el hermano menor…
Se levantó de un salto y gritó:
“¡Oh, está muerto! ¡Esta agua está helada!” 🥶
¿Qué pasó después…?
El hermano mayor también rasgó la mortaja de inmediato, se incorporó y dijo aplaudiendo alegremente:
“¡Ja, ja, ja! ¡Primero hablaste tú! 😂😂 ¡Ahora levántate y dame agua!” 🤣🤣🤣
