Dos amigos cazadores alquilaron una avioneta, impulsados por su pasión por la caza, y llegaron al bosque.
El destino les sonrió y ambos cazaron dos enormes rinocerontes. 🦏🦏
Ahora el problema era cómo transportarlos de vuelta.
Ambos comenzaron a cargar los rinocerontes en la avioneta con todas sus fuerzas.
El piloto entró en pánico y exclamó:
“¡Señor! ¡Este peso es excesivo! ¡Puede que la avioneta ni siquiera pueda volar!”
Los dos cazadores respondieron de inmediato:
“¡Oye, amigo! ¡El piloto de la última vez no puso objeciones!” 😏
El piloto intentó explicarles…
Pero finalmente se rindió ante su terquedad.
La avioneta despegó…
Se mantuvo en el aire unos instantes…
¡Y pum! 💥
La avioneta cayó al suelo debido al exceso de peso.
Después de un rato, uno de los cazadores recuperó la consciencia.
Miró a su alrededor, luego sacudió a su amigo y dijo:
“¡Oh, Hari Singh…!”
“¡Parece que hemos vuelto a caer donde caímos la última vez!” 🤣🤣🤣
