Un apuesto joven iba en bicicleta cuando vio a un tío y una tía que, visiblemente angustiados, observaban a la gente pasar, pidiendo ayuda.
El joven se detuvo y les preguntó el motivo del problema. Les dijo:
“El coche está cerrado y la llave se quedó dentro”.
Al oír esto, el joven, con espíritu aventurero, se emocionó y, tras pensarlo un buen rato, se le ocurrió una solución.
Quitó la goma de la parte superior del cristal de la puerta del coche, ató un hilo con un nudo flojo y lo introdujo por dentro. Con mucho esfuerzo, el nudo se atascó en la cerradura. Tras tirar del hilo con fuerza, la cerradura se abrió. El joven miró a su tío con gratitud y le dio las gracias.
El joven se disponía a marcharse, sintiéndose un héroe, pero justo en ese momento, la voz amortiguada de la tía llegó a sus oídos: ¡le susurraba a su marido!
“Parece un ladrón”. 🤣🤣
