Sabiduría

Sabiduría

Un rey soñó que se le caían todos los dientes. Por la mañana, llamó al erudito más grande de la corte para que interpretara su sueño. El erudito escuchó la interpretación y dijo: «Rey Salamat, este sueño le dice que todos los miembros de su familia morirán antes que usted». Al oír esto, el rey se enfureció y encarceló al erudito.

Unos días después, el rey llamó a otra persona, menos famosa pero sabia, y le contó el mismo sueño. Esta persona sonrió y respondió: «Rey Salamat, este sueño le dice que vivirá más que toda su familia y que nadie más». El rey se alegró mucho al oír esto y le otorgó una valiosa recompensa.

Cuando los cortesanos preguntaron sorprendidos por qué, al castigar a uno y recompensar al otro, la interpretación de ambos sueños era la misma, el sabio ministro del rey respondió: «El significado era el mismo, pero la verdadera diferencia radicaba en la elección de las palabras y la forma de expresarlo. Uno presentó la amarga verdad de una manera más cruda, el otro la explicó con gentileza y sabiduría».
Moraleja: Lo importante no son las palabras en sí, sino la forma en que se dicen. La verdad, dicha con sabiduría y gentileza, conquista corazones, mientras que las mismas palabras, pronunciadas con dureza y crueldad, los hieren.

Referencia/Autor: Fábula tradicional oriental que inspira sabiduría, utilizada durante siglos en la literatura narrativa persa/urdu; autor desconocido.

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