Intitulado۔۔۔!

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Había una granja al borde de un hermoso bosque, donde vivían un caballo y un burro. El caballo estaba muy orgulloso de su velocidad y belleza, mientras que el burro era un animal trabajador que cumplía con su deber en silencio. Ambos tenían un pequeño amigo: un conejo, famoso por sus andanzas y travesuras.

El orgullo del caballo
Un día, el caballo se burló del burro y le dijo:
“¡Qué lento y feo eres! Mírame, yo le hablo al aire y la gente se enorgullece de montarme. Tú solo sirves para cargar”.
El burro permaneció en silencio, pero el conejo no pudo soportar la falta de respeto de su amigo. El conejo saltó hacia adelante y dijo:
“¡Hermano caballo! La velocidad no lo es todo, a veces la inteligencia y el coraje también son útiles. ¿Estás listo para una competencia entre nosotros dos?”.

Una competencia singular
El caballo se rió y dijo: “¿Competirán conmigo? ¡De acuerdo! El que llegue primero a la colina será el mejor”.

La competencia comenzó. El caballo corrió rápido y pronto se adelantó. El burro siguió caminando lo más que pudo y el conejo comenzó a avanzar entre los arbustos.

Obstáculos
Al llegar a la colina, se encontraron con un barranco profundo y fangoso. El caballo intentó saltar, pero resbaló y sus patas se hundieron en el lodo. Cuanto más empujaba, más se hundía.

Después de un rato, el burro llegó al barranco y se detuvo al ver al caballo en apuros. El caballo dijo avergonzado: «¡Sálvame! ¡Estoy atascado!».
Sabiduría del conejo: El conejo recogió ramitas y hojas secas de aquí y de allá para que las patas del burro no resbalaran.
Valentía del burro: El burro usó toda su fuerza y ayudó al caballo a salir del lodo apoyándose en su robusto lomo.

Lección
Cuando los tres llegaron a la cima de la colina, el caballo bajó la cabeza avergonzado. Se disculpó con el burro y el conejo y les dijo: «He comprendido que un caballo puede correr rápido, pero un burro puede cargar con el peso y llevarlo consigo en los momentos difíciles, y un conejo puede mostrar el camino con su inteligencia».

Conclusión: Nadie es pequeño ni grande; la verdadera fuerza reside en ayudarnos mutuamente.

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