Se estaba juzgando un caso insólito. Un aldeano había solicitado una licencia para un cañón. Al difundirse la noticia, los medios y los curiosos acudieron en masa al juzgado. 😳👀
El juez, sorprendido, preguntó:
“¿De verdad solicitó una licencia para un cañón?” 😕😯
El aldeano respondió:
“¡Sí, con pleno conocimiento de causa!” 😤💯
El juez preguntó:
“¿Qué piensa hacer con el cañón? ¿Se está preparando para la guerra?” 🤔🙄
El aldeano sonrió y dijo:
“¡Señor juez! El año pasado solicité un préstamo de 100.000 rupias, y solo me aprobaron 10.000.”
“Pedí 100 kg de azúcar para la boda de mi hermana, pero solo me dieron 10 kg.”
“Cuando la cosecha se destruyó por la inundación, me prometieron una indemnización de 50.000 rupias, pero solo me ingresaron 5.000.”
Entonces el aldeano juntó las manos y dijo:
“¡Ahora entiendo bien el sistema de gobierno!” 😕😒
“En realidad, quería una licencia de pistola para ahuyentar a los monos…”
“¡Pero tenía miedo de pedir una licencia de pistola y no obtener una de rifle!” 🤣
“¡Por eso pedí una licencia de armas, para al menos poder obtener una de pistola!” 😂😂😂
