Un ladr贸n fue sorprendido robando en el palacio. El rey decidi贸 sentenciarlo a muerte. El ladr贸n era muy astuto y dijo: 芦Antes de matarme, esc煤chame una vez, Rey Salamat, conozco una habilidad que puede convertir la arcilla en oro. Si muero, esta habilidad desaparecer谩禄.
El rey, codicioso, le dio una oportunidad. El ladr贸n tom贸 un trozo de arcilla y dijo que la condici贸n para convertirlo en oro era que lo tocara un hombre que nunca hubiera mentido ni robado.
Primero lleg贸 el turno del ministro, quien se retract贸 porque hab铆a mentido una vez en su infancia. Luego lleg贸 el turno del rey, quien tambi茅n dud贸.
El ladr贸n sonri贸 y dijo: 芦Es extra帽o, todos somos pecadores, si robo, me colgar谩n, y todos ustedes, los que ocupan altos cargos, tampoco son puros, as铆 que 驴por qu茅 solo yo soy el castigado?禄.
El rey qued贸 tan impresionado por sus palabras que lo liber贸.
