En una aldea, un pequeño gorrión había construido su nido en el dorado campo de trigo de un campesino, donde vivía plácidamente con sus crías. Pasó el tiempo y la cosecha de trigo maduró. El campo ondeaba como un manto dorado, y se acercaba el momento de la cosecha.
Un día, el campesino fue al campo con su hijo, observó la cosecha con atención y dijo:
“¡Hijo! Nuestro trigo está maduro. Esta tarde, ve a casa de los vecinos y pídeles que nos ayuden a cosechar mañana por la mañana”.
Al oír esto, los pequeños gorriones se asustaron. Cuando su madre regresó por la tarde, gritaron con pánico:
“¡Mamá! El campesino está llamando a gente para cosechar mañana. ¡Nuestro nido será destruido! ¡Tenemos que irnos de aquí inmediatamente!”.
El gorrión sonrió y dijo con mucha calma:
“Hijos míos, no hay necesidad de preocuparse… Cuando uno depende de otros, las cosas no se hacen tan rápido”.
Al día siguiente, ningún vecino vino, y la cosecha no se recogió.
Unos días después, el campesino regresó. El trigo comenzaba a marchitarse por haber madurado demasiado. Preocupado, dijo:
«¡Hijo! Los vecinos no colaboraron. Ve hoy mismo a casa de tus parientes y diles que vengan mañana, ¡si no, la cosecha se echará a perder!».
Los gorriones, temerosos, le contaron todo a su madre.
El gorrión volvió a decir con calma:
«No se preocupen, hijos… mañana tampoco pasará nada, porque los sueños basados en promesas ajenas a menudo quedan sin cumplirse».
Al día siguiente, nadie vino a ayudar.
Dos días después, el campesino fue al campo con el corazón desanimado. Vio su cosecha marchita, respiró hondo y le dijo a su hijo:
«¡Hijo! Hemos perdido mucho tiempo esperando a los demás… Ahora no esperaremos a nadie. Mañana por la mañana, tú y yo traeremos la hoz y cosecharemos nuestra propia cosecha».
Al oír esto, el gorrión se puso serio de inmediato y les dijo a sus crías:
«¡Hijos! Ahora es hora de irnos de aquí… porque cuando uno decide trabajar por sí mismo, ¡nadie puede detener el éxito!»
Esa misma tarde, el gorrión voló con sus crías… y a la mañana siguiente el agricultor cosechó su propio cultivo con su propio esfuerzo. 🌾
📌 Lección:
Quienes dependen del apoyo de otros a menudo pierden tiempo y oportunidades. El éxito acompaña a quienes aprenden a valerse por sí mismos.
