Seguridad real

Seguridad real

En medio de un bosque sensual y misterioso, donde hasta el viento susurraba, se alzaba un viejo y gran árbol al que todos llamaban “Maestro Silencioso”. La peculiaridad de este árbol era que de él no crecían flores ni frutos, sino que de sus raíces salían brillantes cristales de color azul que iluminaban el espíritu de todo el bosque. En este bosque vivían una variedad de personajes míticos: un ciervo alado, un búho sabio, un zorro inteligente y el protector de todos ellos, un gentil dragón llamado ‘Agnes’.
El dragón Agnes, a pesar de su tamaño dorado y rojo y su capacidad de escupir fuego, era el verdadero protector del árbol. Todos los animales del bosque amaban la luz y la paz de este árbol, pero Agnes siempre tuvo miedo de que alguien le robara esa luz. Ante este temor, Agnes colocó una estricta guardia alrededor del árbol y no permitió que nadie se acercara a él.
Un día, una sombra oscura y demoníaca entró en el bosque. Esta sombra oscura se extendió lentamente entre los árboles y se tragó la luz del bosque. Agnes llamó a todos sus compañeros. El zorro sabio bloqueó los caminos, el ciervo, veloz como el agua, difundió la noticia, el búho sabio observó cada movimiento de la sombra negra desde una rama alta y Agnes levantó un gran muro de fuego de su boca.
Pero la sombra oscura no le tenía miedo al fuego, poco a poco se fue acercando y Agnes se dio cuenta de que el poder y el fuego por sí solos no podían detener esta llamada. Cuando toda esperanza parecía perdida, el zorro sabio siguió adelante y dijo que siempre hemos protegido este árbol desde la distancia, pero nunca nos hemos conectado realmente con él, tenemos que convertirnos en parte de su luz para salvar su luz. El búho también apoyó que este árbol no sólo da luz, sino que es el centro de esperanza y unidad para todos nosotros.
Agnes inmediatamente se da cuenta de su error al aislar el árbol en aras de la seguridad y mantener a los demás animales alejados de él. Decidió convertir su miedo en amor y unidad. Agnes detuvo el fuego y todos los personajes del bosque se tomaron de la mano y combinaron su energía positiva con los cristales azules del árbol. La zorra derramó su inteligencia, el ciervo su inocencia, la lechuza su sabiduría y Agnes derramó en él todo su poder espiritual.
Cuando la unión de todos estos personajes se encontró con el árbol, ¡hubo una gran explosión de luz dorada y azul! Esta luz iluminó todo el bosque y desterró la sombra oscura para siempre.
La lección que aprendemos de esta historia es que la verdadera seguridad y el amor no se trata de poseer o aislar algo, sino de unir a todos para formar una hermosa unidad. El poder por sí solo no evita el mayor peligro, pero la luz de la unidad y el amor disipa toda oscuridad.

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